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Comenzó con una irrupción en el pelotón impropia para un corredor de sus características. Con apenas tres días de competición en el campo profesional y siendo stagiaire de la Colnago CSF-Inox sorprendió a propios y extraños en la Coppa Sabatini al lograr un victoria de prestigio ante corredores como Davide Rebellin, Dani Moreno, Giovanni Visconti, Simon Gerrans o Lars Petter Nordhaug. “Lograr la victoria siendo stagiaire se debe principalmente a dos motivos: la excelente condición con la que llegué al final de temporada y que mis adversarios no llegaban con la suficiente frescura”.
A sus veintitrés años todavía no sabe encuadrase en un perfil. “Es difícil definirme en una palabra; creo ser un passista escalador hábil en las ascensiones cortas y con una buena punta de velocidad. Por experiencia veo que logro entrar en forma compitiendo más que con largos períodos de entrenamiento. En carrera creo ser un corredor muy atento que espera el momento bueno para dar el golpe ganador, sin derrochar demasiadas energías en acciones con pocas opciones de triunfar.”
Su nombre es uno de los grandes ejemplos del gran momento en que se encuentra la categoría dilettanti italiana. Enrico Battaglin (Marostica, 1989) despertó el olfato de los Reverberi con tan solo diecisiete años; a tan pronta edad ya tenía un contrato bajo el brazo para pasar posteriormente al profesionalismo. Tuvo la oportunidad de serlo en 2011 pero prefirió esperar hasta mitad de temporada para seguir curtiéndose en el exigente último peldaño.
Después del fulgurante estreno en profesionales se esperaba que su primera temporada completa siguiese los mismos derroteros de los últimos tres meses de la campaña anterior. “Comencé bien con buenas clasificaciones en febrero y en marzo obteniendo mucha confianza para el resto de la temporada. Desafortunadamente me apagué, literalmente, durante el Giro de Italia y no logré tampoco ser competitivo en al final de la campaña, pagando demasiado es esfuerzo de las las tres semanas de la Corsa Rosa.”
El debut en una gran vuelta pesó mucho en las piernas de un novel que llegó exhausto al final de la competición. Después de ser tercero en Lugano, firmar un tercer y quinto puesto en sendas etapas de la Settimana Internazionale y ser séptimo en la general del Tour de Turquía, su brillo se apagó en la segunda mitad de temporada. Además del cansancio otro factor resultó clave, un factor que solo se puede remediar con la consecución de buenas actuaciones. “Creo que también tuvo parte de culpa las demasiadas presiones externas que se centraron en mí después de la victoria de la Coppa Sabatini del 2011.”
Formando en el plantel de la Bardiani CSF-Inox, Battaglin afronta su segunda temporada pro en un equipo que, desde hace un par de temporadas, apuesta por la calidad de los jóvenes valores italianos. La estructura de los Reverberi presume de ser la más joven de los equipos profesionales. Corredores jóvenes que, en su mayor parte, han coincidido siendo rivales en la categoría dilettanti. “La relación con todos los otros ciclistas es muy buena. También tenemos muchos puntos en común porque casi todos ya nos conocemos y es fácil crear relaciones de amistad y grupo. Además éste es un equipo donde todos tienen la posibilidad de jugar sus oportunidades.”
En una escuadra con cinco neoprofesionales y seis corredores de segundo año, Enrico Battaglin suma galones de veterano. “Pienso que la palabra "veterano" sea demasiado para mí, sólo tengo 23 años, pero en todo caso cierta responsabilidad si que siento en este 2013. Quizás sea uno de los ciclistas más representativos del equipo porque tengo que enmendar el rendimiento de 2012. En este invierno me he entrenado realizando una carga con altos volúmenes de trabajo y estoy confiado en poder regalar bonitas satisfacciones a los patrocinadores y a los Reverberi.”
Carga de trabajo encaminada a brillar en este comienzo de temporada. Al contrario que otros compañeros que debutaron en San Luis, Catar y Omán, Battaglin esperó a la apertura del calendario italiano para estrenar la campaña. “Comencé en el Trofeo Laigueglia donde tomé contacto con el ritmo de competición. Continuaré con todas las pruebas de un día en Italia y quizás alguna en el extranjero antes de llegar a la Milán-Sanremo donde quiero probarme hasta dónde puedo llegar.”
El objetivo es claro esta temporada; recuperarse de la mala campaña pasada y reencontrar la senda de la victoria que conquistó en la Coppa Sabatini es la meta que busca este año. “Cuando digo de querer resarcirme en el 2013 quiero decir que el objetivo es volver a vencer lo antes posible. Quiero hacerlo antes del Giro de Italia para llegar allí más tranquilo, sin presión y buscar una victoria de etapa. Si luego en el final de temporada estoy en óptima forma tengo el sueño del Mundial de Florencia. Pero éste todavía es un "sueño" lejano.”
Tres pruebas en el horizonte campean los anhelos de Battaglin. Lugano, Strade Bianche y Roma Maxima serán las próximas para un corredor hambriento de victorias que, con la calidad que atesora, buscará encaminar la temporada de la mejor forma posible. 2013 puede ser su año.
Colaboración especial de Cobbles & Hills, por Miguel Hermosilla *
* Artículo publicado el 20 de febrero |