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Fabian Cancellara trabaja duro para regresar en 2013 a lo más alto, con las clásicas del Norte como principal objetivo y el Giro de Italia como novedad.
La Gazzetta dello Sport adelanta que el suizo del RadioShack estará en el próximo Giro de Italia, que tiene una primera parte favorable a sus características, con una contrarreloj por equipos el segundo día en Ischia y sobre todo la contrarreloj individual, Gabicce Mare-Saltara, de 55,5 kilómetros, en la octava etapa, antes de la llegada de la gran montaña, tras la que podría vertir la maglia rosa, una prensa que falta en su palmarés.
Después de un primer bloque de entrenamientos, que ha incluido esquí de fondo y la pasada semana test en el velódromo Luis Puig de Valencia, Cancellara viajará Gran Canaria para continuar su preparación. Su calendario inicial será el siguiente: Tour Qatar, Tour Omán, regreso a Maspalomas para afinar su puesta a punto, Strade Bianche, Tirreno-Adriático, Milán-Sanremo y las clásicas del Norte, con Roubaix y Flandes como punto culminante.
"Vengo de un año en el que han pasado muchas cosas, tanto positivas como negativas -destaca en La Gazzetta dello Sport, primero la caída de Flandes, a continuación, los maillots amarillos en el Tour, el nacimiento de mi hijo, la caída en Londres. Estoy seguro de que volveré más fuerte y estoy haciendo todo lo que se necesito para conseguir nuevos éxitos. El 2013 será mi año".
"Ahora el equipo tiene una nueva dirección técnica (Guercilena en lugar de Bruyneel), estoy seguro de que lo hará bien. Estamos en la misma onda, queremos ganar. Sólo lamento no tener a Bennati como compañero, pero Devolder y Hondo son dos cartas óptimas. Como equipo somos más fuertes", afirma en el diario deportivo italiano.
Su 2012 estuvo lleno de contratiempos. Comenzó el año con buena forma física y con victorias en Strade Bianche y la contrarreloj de Tirreno Adriático. Sin embargo, un percance le impidió disputar hasta el final la E3 Harelbeke y una caída en el Tour de Flandes en la que sufrió una triple fractura de clavícula le mantuvo en el dique seco hasta finales de mayo. Volvió a ganar en el Campeonato suizo y en el prólogo del Tour de Francia y lució el amarillo. Abandonó La Grande Boucle por el nacimiento de su hija y, en los Juegos Olímpicos de Londres continuó su funesto año con una caída en la ruta cuando luchaba por las medallas y por la que no pudo disputar al 100% su gran objetivo de la crono. Y también renunció a los Mundiales.
"Quiero sentirme de nuevo corredor la próxima temporada. Volver a lo básico", destacaba hace semanas en otra entrevista. "Primero de todo, correr el Tour de Flandes y la París-Roubaix. El Tour… Incluso creo que podría saltarme el próximo Tour, sobre todo ahora que no hay prólogo. ¿Qué tengo que demostrar? Tal vez sea más interesante tomarme un descanso y preparar la segunda parte de la temporada", apuntaba. |