| Pues sí, parece que toda la suerte que había tenido los cinco primeros días de vuelta se me han torcido en los últimos dos. Y es que hoy en la última etapa, que por cierto estaba cascadete ya, he tenido un percance que cuando lo leáis os vais a reir, aunque a mí en el momento no me hizo mucha gracia.
El caso es que salimos a toda pastilla para variar y yo pues no iba muy católico. Hemos ido por una zona de repechillos en la mitad de la etapa que ya habia ido un día entrenando, todo lleno de selva y rodeando un río... El caso es que todo iba más o menos decente hasta que de repente por el km 60 empiezo a notar malestar en el estómago. Me tomo una Coca-Cola, a ver si se aposenta. Nada. Voy a ver al médico de carrera para que me puede dar algo. Me da una pastilla pero nada. Hasta que al final pasa lo que tenía que pasar.
Me paro en seco, me bajo de la bici, espero al coche que me preguntan ¿te bajas? ¡Nooooo necesito un baño! Me dan un rollo de papel higiénico y allí en medio de un césped me he metido, porque encima como hoy la etapa estaba atestada de gente, había gente por todos los lados, pues no habia manera de encontrar el sitio. Vamos un espectáculo verme corriendo, tirando el maillot, bajándome los tirantes y bueno... no vamos a entrar en detalles desagradables.
Al final pues tirando de pundonor he llegado a Kuala Lumpur donde me ha dado unas vueltas disfrutando del circuito alrededor de las Torres Petronas, un circuito lleno, lleno de gente.
Me vuelvo a España, muchas gracias a todos los que me habéis mandado mensajes de apoyo y a los que me habeis leído, y a BICICICLISMO por darme esta oportunidad. Espero que os haya gustado y espero que nos veamos en otra vuelta por Asia este año.
Edgar Nohales, corredor del equipo continental LeTua Cycling Team |