| No me equivoqué ayer cuando dije que era una etapa express. Y tanto, ya que quitando 20 kms al final de la etapa hemos ido todo el rato como en el tren de la bruja, de uno en uno, y con la locomotora amarilla fosforita de ISD a todo gas. De salida, se ha hecho un corte de 14 corredores y, claro, ISD allí a perseguir como locos, y todos de uno en uno y virgencita virgencita. Al final ninguna sorpresa, sprint y victoria para el ídolo local Anuar Manan por delante (otra vez al palo) de Vidal Celis. Yo en mi línea, intentando hechar una mano a Hazif para el sprint y el caso es que lo hemos hecho bastante bien ya que en el último km nos hemos plantado entre los 10 primeros, pero luego le ha debido sacar un japonés de la línea y al final agua.
Una de las cosas que más me gusta de Langkawi es que sacan a todos los chavales del cole para que vayan a la salida o nos vean pasar por la carretera. Sobre todo, en la salida me encanta ir saludando y parándome con todos. No sé quién se lo pasa mejor si ellos o yo.
Otra cosa que llama la atención es la perfecta organización de la carrera, y es que 200 polícias acompañan en todo momento la carrera, además de la Polícia Local de cada pueblo o ciudad por la que pasamos, y que por supuesto está absolutamente toda en la calle. Y no se ve ni un solo coche, cortan la carretera nada menos que una hora antes, es increíble.
Otra cosa curiosa es que los japoneses y coreanos salen con bolsas de hielo en el cogote, se lo ponen debajo de la nuca y se tiran media etapa con ella, luego llega al avituallamiento y la cambian. Un iraní del Azad va con dos zapatillas de diferente color, o se ven cosas tan raras como el líder tirando del carro, pero no un poco, sino largos, largos ratos.
En el lado negativo decir que mi compañero de habitación, Mark, se ha dado un piñazo de campeonato y está el hombre como un cromete, lleno de heridas, nada grave, sólo chapa y pintura, pero bastante. Y justo el dia antes de la etapa reina pues es una faena.
El colofón de la etapa ha sido cuando hemos llegado al hotel que esta literalmente a pie de mar y me he tirado al agua sin pensarlo en compañia de otros ciclistas para refrescarme. Pero refrescarte poco que está el agua como caldo de fideos y supersalado, pero allí había que aprovecharlo. Mañana etapa reina; se admiten apuestas, yo digo Rujano.
Edgar Nohales,
Corredor del equipo Continental LeTua Cycing Team
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