| ¡Hoy sí que se abrió gas...vaya locura! Aún me parece increíble que hayan llegado los escapados con 3 minutos. Os prometo que atrás se iba rápido, rápido y que no había manera de bajar la diferencia. Ahora también os digo que los tres "caballos percherones" que iban en la fuga daban miedo, vamos que dudaron entre jugar al balonmano o ser ciclistas.
Y es que se ha salido bastante más rapido que ayer y hoy festival de ataques, derecha, izquierda, unos, otros, allí atacaba todo el mundo por unas rectas llanas, llanas y yo me metía como podía en diferentes fregados, pero la verdad que con mi peso es complicadillo meterse aquí en las fugas. Hemos hecho 65 kms de auténtica locura, Vidal Celis decía que había palos hasta para el apuntador y no le faltaba razón.
Al final marcharon los tres armarios empotrados y no hubo tu tía con ellos. Bien sea dicho que primero Jayco no tenía muchas fuerzas para tirar, de hecho han perdido dos corredores (abandono y fuera de control), luego Footon montaba un circo y le crecían los enanos, Walker al suelo, luego Vidal y Eiggbeger (creo que ha sido él) y finalmente cuando se estaba tirando a tope, por una zona que estaba pegando de costado y estaba cerca de liarse, Vidal al suelo nuevamente y finalmente cuando ha querido coger las riendas ISD ha sido tarde, pero el calentón nos le llevamos todos, ayer 39 de media y hoy 44.
Alguna curiosidad de la vuelta, es que estamos corredores de absolutamente todos los continentes, poquitas carreras pueden decir eso. Obviamente los asiáticos dominan y son mayoría; luego están los australianos que rondan la quincena; europeos, que también estamos bastantes entre Footon, Voralberg, ISD y los que corremos en equipos asiáticos; la selección sudafricana; los norteamericanos del Kelly y Rujano defendiendo el pabellón de Sudamérica. Otra muy buena es que Weissinger del Voralberg corre con una mini-cam en el casco y va grabando toda la etapa... vamos flipante.
Para finalizar una de postres, y es que en el hotel de hoy nos han puesto una mesa de postres que serían la perdición de cualquier ciclista. ¡¡Chocolate!! Madre mía, 12 días sin comer chocolate con lo que me gusta y hoy me han puesto tarta, lacasitos, chocolate blanco, negro. Terrible. Claro, imaginaros que habéis desayunado a las 7 de la mañana y que desde esa hora sólo has comido en carrera, algo de fruta después y poco más. Vamos, con más hambre que el perro de un ciego... Pues estábamos todos allí que se nos caía la babilla...
Edgar Nohales, corredor del equipo Continental LeTua Cycling Team
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